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Todos los textos guardan derecho de autor;
Cualquier relacion con la realidad es pura coincidencia; los textos no son dedicados a nadie, y no soy la protagonista de ninguno (o casi ninguno).


Nada de lo que leas acá, es verdad.
Delirá.

lunes, 13 de abril de 2009

Crónicas de un viaje lejos de vos

Todavía recuerdo la última vez que hable con vos (no fue hace mucho), discutiamos claro. Te decía que estaba cansada de tu ausencia, vos me decías que mi frialdad y poca seriedad eran las culpables de todo; yo las defendía, sabía que me pertenecían.
Nos estabamos separando, o algo asi. Vos estabas enojado, pues yo quería quedarme con el sofá que tu madre nos había regalado cuando decidimos que podiamos vivir juntos (es claro, estabamos cegados por el amor), con el tiempo eso se convertiria en una especie de circo; odiabas mis "caras de nada" según vos, aunque siempre estaba sonriendo, y yo soñaba con tirarte un plato por la cabeza. Un día lo intenté, pero el muy maldito se me resbaló de las manos y cayó justo en frente de mis pies. Vos abriste los ojos como nunca, no supe distinguir si estabas asombrado o enfurecido (creo que estabas asombrado, nuca de enojabas conmigo del todo), me miraste y dijiste: "Vos estas loca, yo me voy". Yo sonreí casi macabramente.
Siempre pensé que odiaba vivir con vos, que estaba arta de las discuciones "diarias", que no soportaria un día mas viviendo con vos.
Hoy que estoy lejos de vos, sé que antes de dormir con un Don Nadie, prefiero pelearte una y mil veces por día, pero estar con vos. Lástima, ya te fuiste.
A veces cuando me ponía a pesar en el tiempo que estuvimos juntos, me resulta irónico extrañarte. ¿Qué es lo extraño? ¿Nuestas discuciones por nada?. Bueno, creo que sí. Como sea, a pesar de todo, no estaba tan mal.
A veces me olvido de tu nombre, por ahí me cuesta recordarlo. Pf, cualquiera. Hago un esfuerzo sobre humano por olvidarlo. De vez en cuando me pregunto si vos te acordás del mío, de mi nombre, yo creo que sí. Después de todo, no debe ser fácil olvidar el nombre de alguien que intentó partirte un plato en la cabeza.
Quizá algún día pienses en volver, yo te quería de verdad eh, creo que vos también.
Desde que te fuiste, sentí el placer de tener "nuestro" hermoso departameto solo para mí sola. Caminaba descalza por toda la casa, pisando los sillones de terciopelo negro con los pies llenos de tierra, escuchaba el CD de Sabina que tanto detestabas a todo volumen, y nadie me decía nada. Era sensacional. Sí, era placentero hacer todo lo que odiabas.
Ahí descubrí lo corto que puede resultar el placer, el muy hijo de puta no me duró ni una semana. A los 5 días ya había hecho de todo, el papel de solterona rebelde me empezaba a aburrir. Ya no escuchaba tus "Baja el volumen de esa cosa, por favor!" o "Te dije mil veces que el terciopelo se ensucia fácil, no lo pises más!", parecías un papá, pero era divertido.
Siempre me cuidabas de todo, yo me hacía la tonta. Si cruzaba la calle sin mirar, era solamente para escucharte para escucharte por enésima vez decirme "Mirá si te pisa un auto estúpida, ¿Qué hago yo?, me muero" yo me reía, y nos abrazabamos. Sí, eras agresivo (me decías estúpida todo el tiempo!) pero yo sabía que eras el más dulce.
Que tarada, me parecías insoportable y me gustabas. Me acuerdo que cuando te ibas a trabajar, yo me quedaba mirándote desde la ventana y haciendote burla. Me resultaba tan graciosa tu forma de caminar, ibas como "pisado fuerte" como decía yo. Que risa me daba imitarte y que te enojes, y me digas que estaba gorda, cuando enrelalidad los dos sabíamos que yo te encantaba. Eras un poco irritable eh. Ahora que miro por la ventana, extraño eso.
Me acuerdo, me rio.
Amaba nuestras reconciliaciones, después de tanto griterío me abrazabas, me hacías cocochito y corrias por todo el departamento. Discutíamos por boludeces, incluso llegamos a discutir porque alguno de los dos había cortado de más el piquito del yogurt, se te había volcado todo y yo me reía. Yo te juraba que habías sido vos el boludo que lo había cortado mal; vos decías que había sido yo. Unos días después me di cuenta de que sí, había sido yo, lo había cortado con una tijera media grando o no sé. Ovbiamente, no te dije nada.
Despues de discutir, seguía el cocochito. Me encantaba, me hacías reir mucho.
Capaz fue eso lo que nos alejó. Yo vivía sonriendo, todo me daba risa, y si me enojaba, no había quien me aguantara. Vos tenias un humor de mierda, te enojabas por todo, yo me reía y era peor. No sé porque, pero me daba risa ver tu cara de enojo, eras tan lindo, hasta parecías un poco torpe.
Supongo que te artaste de estar enojado, me hechaste la culpa a mí y por eso te fuiste. Cuando e realidad el del carácter podrido eras vos.
Quizá por eso te alejaste, también pensabas que era fría. A mi no me pareció. Pero puede ser cierto, no suelo mostrarme mucho. Es como si me costara. Pero yo sí te quería.
Odiaba vivir con vos, ahora sé que enrealidad me encantaba. Nunca la había pasado tan bien con nadie, eras el único que podía hacerme reir cuando estaba un poco triste.
Que se yo, eramos graciosos, nos divertiamos, me gustaba, no te aguantaba por alguna razón, y vos odiabas que yo fuese tan ciclotímica.
Te fuiste, me pareció genial (por una semana).
Ahora, te extraño un poco ( bueno bastante).
Lástima, te fuiste.

{ Pienso seguirlo un poco más }

Principio, tu final. Y es tu drama nunca intentar.